
Reticare nace de más de 20 años de investigación científica pionera sobre el impacto de la luz tóxica de las pantallas en la retina.
La investigación iniciada en la Universidad Complutense de Madrid sentó las bases para entender un riesgo invisible. Reticare surge para transformar ese conocimiento científico en soluciones reales de protección ocular.
Datos que respaldan una trayectoria científica
La historia de Reticare no empieza con un producto, sino con la necesidad de prevenir daños irreversibles en la visión.

Un hito cientifico
el origen de reticare
9 de septiembre de 2013 · Hotel Ritz de Madrid
En 2013, investigadores de la Universidad Complutense de Madrid, liderados por la Doctora Celia Sánchez-Ramos, presentaron, junto a Nilo García, CEO y fundador de Reticare, los resultados de estudios experimentales in-vitro que demostraban un hecho clave.
El hecho clave fue la evidencia experimental de que las células de la retina humana sufren una muerte masiva cuando se exponen directamente a luz LED, mientras que la interposición de un filtro capaz de absorber determinadas longitudes de onda incrementa de forma significativa la supervivencia celular.
El evento reunió a investigadores, oftalmólogos y medios de comunicación, convirtiéndose en el primer aviso público sobre un riesgo que afectaría a millones de personas en todo el mundo.
Aquí comienza la misión de Reticare.
DE PIONEROS A REFERENCIA

Responsabilidad científica
Reticare nace de la evidencia científica y asume la responsabilidad de actuar cuando esa evidencia demuestra un riesgo real para la salud visual. Cada decisión se basa en conocimiento contrastado, no en tendencias pasajeras.
Compromiso a largo plazo
Desde el primer estudio hasta hoy, Reticare mantiene un compromiso constante con la protección ocular. Un trabajo continuo, riguroso y orientado a reducir el impacto real de la exposición diaria a pantallas.

